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Katy Healer

Siempre he sido una niña regordeta, algo que no pasaba inadvertido para el resto del mundo. Mi madre se esforzó mucho por controlar mi peso pero era muy difícil ya que yo comía a escondidas. A los 6 años, pasé casi un año en el hospital y antes de que me operaran tuve que estar “sin comer ni beber” durante 24 horas. Creo que es ahí donde empezaron mis problemas con la comida. Pensé que si no comía allí y en ese momento, no volvería a tener otra posibilidad de comer.

Cuando me independicé y empecé a vivir por mi cuenta, me resultaba más fácil comer lo que quería porque no tenía que dar explicaciones a nadie. La comida era mi consuelo y mi amiga hasta que, de repente, el peso se me fue de las manos.

Empecé a sentir vergüenza de salir a comer fuera y en casa comía de todo y en exceso. Probé numerosas dietas pero no conseguía alterar mis ansias de comida. Pensaba en la comida a cada minuto del día, incluso llegué a soñar con ella en algunas ocasiones.

En 2013 conocí a un chico que tenía un bar por mi zona. Ví en Facebook que había conseguido perder un montón de peso, y yo quería que eso me pasara a mí también. Un día, paseando por la calle, se me acercó Rob, el propietario del bar. Apenas le reconocí porque había perdido muchísimo peso y entonces me dijo que podía ayudarme a adelgazar. Al día siguiente comencé con Cambridge.

Después de mi primer día, mi primera semana y mi primer mes, me sentí como una persona completamente nueva. Empecé la dieta con muchísimas ganas y no tuve problemas para seguirla porque era exactamente lo que quería. 

Jamás en mi vida hubiera pensado que este verano iba a llevar un biquini de la talla 42 en lugar de la talla 50 del verano pasado. La gente me para constantemente por la calle para decirme lo mucho que le gusta mi nueva imagen y eso me hace sentir súper feliz. ¡Ahora es a mí a quien los demás no reconocen! Nunca había sido tan feliz en mi vida: ¡gracias Cambridge Weight Plan!

Edad

26

Altura

163cm

Talla inicial

50

Talla actual

40/42